El Amague Perú

Buscar aquí

Alianza Lima luego de golear a Barcelona: una ilusión íntima

ALIANZA LIMA

Alianza Lima luego de golear a Barcelona: una ilusión íntima

Mauricio Affonso

Alianza Lima brilló en su noche de presentación al golear 3-0 al Barcelona de Guayaquil. El encuentro sirvió para demostrar lo que ha cosechado el técnico Miguel Ángel Russo desde su llegada a La Victoria y lo que lo hará diferente de Pablo Bengoechea y sus pasadas campañas en el banquillo blanquiazul. Principalmente, el técnico argentino ha pedido ser más ofensivo en el juego. No es secreto para nadie que Alianza en los últimos años ha conseguido muchos resultados favorables aprovechando errores, esperando el más mínimo tropiezo y bajo un nivel calmado, que no tiene nada de malo, pero uno siempre espera no solo el ganar, sino también el gustar, sobre todo si hablamos de uno de los grandes. Todo ese ideal, el ex-técnico de Boca Juniors, lo quiere desaparecer, principalmente afrontando una temporada que no solo consta de la Liga 1, también la siempre difícil Copa Libertadores.

Alianza Lima

Un estilo muy ordenado y apegado a un método de estudio bajo la observación. Previo al choque en Matute, y luego de haber sufrido su primera derrota en el año ante el propio conjunto guayaquileño, Russo confesó que ya había trabajado en los errores, que los había pulido y ahora la concentración de todos debe estar en seguir el juego que él tiene planeado para Alianza, y que consta de muchas salidas limpias desde el fondo, vértigo en el ataque, y JAMÁS perder la profundidad. Pero, ¿Realmente se ha visto un cambio en el equipo? Por supuesto que los íntimos consiguieron una victoria apabullante luego de un gol que les elevó la confianza hasta el cielo, pero que tuvo un camino doloroso de presenciar.

Como nota personal, había decidido ser letal con el cuadro aliancista si caía en este partido de presentación, no solo por el hecho de que se estaba pagando mal a la afición, sino porque de haber otra derrota ante un rival que se ha enfrentado hace unos pocos días atrás, ¿De qué estudio se habría estado hablando? Si, como todo, es parte de un proceso. Es un equipo que está acoplando nuevos valores, y va desde su “cerebro técnico”, pero ¿Cuántas veces se tiene que caer para que por fin se logra una victoria que convenza? Si el hecho de ganarle a Barcelona era suficiente para creer que ya están listos para afrontar choques con River Plate o Inter de Porto Alegre, el mensaje para Miguel Ángel Russo es uno de aliento, pues aún hay mucho por mejorar.

Ahora, hablando de los puntos que dejó el amistoso de la “Noche Blanquiazul”, existen muchos factores o costumbres que el plantel debe abandonar, como el tardar en encontrar el ritmo correcto, en el caso de Hansell Riojas o Anthony Rosell, o el hecho de confiarle la vida a Leao Butrón, en el caso del 90% de los defensas centrales y uno que otro lateral. Aparte, tan solo habían pasado cinco minutos del arranque del partido y Barcelona ya había arrinconado a los aliancistas. Cuando te ves obligado a retroceder y ceder gran parte del medio campo, las oportunidades ofensivas desaparecen, en otras palabras, todo lo que Russo no quería ver.

Agradable el ver el empuje que metió Wilder Cartagena, que a pesar de tener la función de ataque, dejó el alma en cada balón que recuperaba en su cancha. No tembló al entrar fuerte, y junto con “Cachito” Ramírez fue de lo mejor del primer tiempo blanquiazul. Pero ese mismo accionar corajudo se detenía de forma abrupta cuando el balón llegaba a los pies de los extremos. Por una parte José Manzaneda, una de las nuevas contrataciones para la temporada, empezó muy nervioso, errando pases y sin poder controlar el balón por largos periodos, y por otro lado, Kevin Quevedo que al intentar asociarse con Ramírez, Costa o Affonso, se hacia un mundo, dándole oportunidad al rival de empezar de cero.

Cuando tienes ansioso al público con una variante, algo se está haciendo mal. No solo los asistentes al encuentro, Barcelona mismo no iba a tardar en notar esas falencias que ya se habían visto en el primer partido en Ecuador. Los primero 45 minutos, jugadores como Christian Alemán o Marcos Caicedo eran una pesadilla, y ni ellos entienden como en algunas ocasiones el balón pasaba con tanta naturalidad por los costados de Godoy y Rosell.

Pero finalmente llegó el tanto, donde se juntaron los buenos. Un centro de un técnico en el tema directamente a la testa de un asesino del área chica. La inyección de adrenalina medida para Manzaneda, Salazar, Costa, Quevedo y Affonso. De aquí en adelante, Miguel Angel Russo pudo presenciar la verdadera potencia de lo que tenía en sus palmas con la dosis de confianza precisa. Los ecuatorianos nunca pudieron ser los mismos del primer tiempo, pues Alianza se adueñó de partido.

Y mi pregunta es ¿Por qué arriesgar tantos minutos? ¿Por qué no iniciar confiados? Se urge un trabajo psicológico. Se sacrifica mucho para lograr el resultado anhelado. Para eso es la pre-temporada, ¿No? El verdadero estudio está en aceptar cual es el sello característico del equipo, amoldarse a el, protegerlo, amar cada rebote, saber compenetrar lo que ofrecen las incorporaciones y hacerlo parte del juego oportunista. Si se logra, los resultados como este 3-0 llegan solos.

Foto: Perú21

Tags

También podría gustarte

Deja un comentario

Your email address will not be published. Required fields are marked *