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No vale clasificar con mediocridad (Por: Sergio Henostroza Vega Centeno)

Copa América Selección Peruana

No vale clasificar con mediocridad (Por: Sergio Henostroza Vega Centeno)

Una goleada que nos hizo patear el televisor como en aquellas épocas fatídicas. O seguimos poniéndonos la camiseta de otros para clasificar o afrontamos el desafió, por más ‘cuco’ que sea el rival.

La selección peruana cerró de la peor forma su fase de grupos siendo ampliamente superado por un conjunto brasileño que hizo honra a la realidad, se “paseó como en su casa”. Lo que pintaba a ser un partido entre dos escuadras muy bien potenciadas en los últimos años, terminó siendo una demostración de involución que ya se venía plasmando de a pocos. Los goles llegaron de todas las formas posibles, nos hicimos un crucigrama en salida, y nuestro factor psicológico quedo pisoteado.

Con esas primeras líneas ya se puede ver como una opinión sumamente pesimista y enfocada a resaltar lo peor del equipo de Ricardo Gareca, pero es que luego de actuaciones como la que se presentó esta tarde, es la vergüenza lo que hace hablar a este servidor. El triunfo ante Bolivia llegó luego de un primer tiempo en que se sufrió, y no debió ser así. Eso ya decía algo. Si a una selección tan pasiva como Bolivia se nos hacía complicado embocar un tanto, con una selección tan compacta como la carioca, ¿Cómo no esperar un resultado igual al obtenido finalmente?

Y es aún más doloroso porque la Arena Corinthians lucía un ambiente muy bello, con los colores verdeamarelos y blanquirrojos mezclados. Tristemente el rojo de esa camiseta se fue apagando pasados los minutos. Se inició correcto, a mi parecer, salvo jugadores como Andy Polo o Renato Tapia que mostraban algo de nerviosismo, el resto se plantó bien y fue de tú a tú ante la ‘Canarinha’. Fueron 10 minutos en que solo las individualidades del dueño de casa fomentarían un cambio en el esquema.

Pero con esta frase que se ha puesto de moda: “No vale parpadear”, llegó el primer tanto hecho por Casemiro, y con eso, la debacle. Dios que estás en los cielos, todos los santos habidos y por haber, díganme, ¿QUÉ PASA CON NUESTRO PSICOLOGIA? Es imposible ver a una selección tan venida a menos luego de estar abajo en el marcador. La defensa fue aflojando a pasos agigantados, lo imposible se vio al presenciar como superaban en fuerza y velocidad a Luis Advíncula nadie menos, las sociedades creadas con cadenas hechas por el metal más fuerte, fueron quebrantadas por Everton y Arthur quien convirtieron el medio campo en un jardín del edén.

Y seguimos pisando el palito de las provocaciones. Yoshimar Yotún, llamado a ser el hombre que cree el futbol dentro de la escuadra, se calentó mucho antes de la media hora, y dio pase a que nuestra zona de contención no exista. Por otra parte, Jefferson Farfán, el hueso occipital de nuestro equipo, estuvo abrumado por ‘joga bonito’ que permitimos sacar a relucir.

Ahora, con respecto al ‘blooper’ de Pedro Gallese, sí, fue un error, pero no es justo lapidarlo luego de esperar una beatificación hacia él por tantas veces salvar al arco peruano. Simplemente, fue un fallo en el momento menos indicado. ¿Lo positivo de esta acción? Esa voz de aliento al instante por parte de Christian Cueva, animando a seguir el partido.

Los tres goles en el primer tiempo nos daban como resultado el pedir clemencia para la segunda mitad o una mejor estrategia para lograr el milagro. Señores, el milagro se concede si existe una intervención válida para hacerla realidad, y tristemente, la selección regaló el resultado desde el tanto de Firmino.

Parecido a un círculo vicioso, un gol tempranero nos desinfla, y si no llega, esperamos mucho hasta que se dé la oportunidad con una ayudita apelando a juntar las manos y mirar al cielo. RESULTADOS, que no llegan solos muchachos, que uno mismo tiene que cosechar jugando con pundonor y empuje para mantener ese estatus bendito que conseguimos al clasificar al Mundial luego de 36 años.

Mírennos ahora, luego de este 5-0, otra vez al plan de pedir ayuda. Puede llegar, si invocamos a Pitágoras y los números se ponen de nuestro favor. ¿Así será la eliminatoria a Catar? Tres puntos solidos que la selección tiene que abrazar, amar, no soltar, y ser ellos los incondicionales. Primero, finalizar el proceso de transición de una vez, y en el que, ahora sí, tiene toda responsabilidad nuestro querido ‘Tigre’. Hay partidos en los que podemos salir a guerrear con moderación y siendo metódicos, pero hay otros (como el de hoy) que se tienen que cambiar los panoramas desde el arranque, neutralizando con astucia, pero se necesita a la combinación adecuada. Con la mano en el corazón, no hay muchas opciones para ejecutar algo así, y eso preocupa.

Segundo, ya no esperar tanto. Rival grande o chico, si hay forma de dominar, ganando y gustando, aprovecha. No más de esperar el minuto próximo a un descanso para ir confiado al entretiempo o el ingreso de un jugador determinado para que mi confianza se eleve. Repito esta frase como grabadora: no nos van a esperar por mucho.

Y tercero, logremos los objetivos por nuestros propios medios, o también llamado, tengan un poco de amor a la camiseta. Traigo a la mesa la época de ‘Chemo’ Del Solar, y es que ahí se decía que no se podía porque era muy difícil, pero ahora, nueve años después de esa trágica época, volvimos a ser una selección referente, con una clasificación en el Ranking FIFA que no nos la dieron por regalo. Suficiente dejadez, suficientes excusas, obtengamos los elogios demostrando las cualidades de nuestro futbol y no optando a la mediocridad del resultado de un tercero.

Esta Copa América posiblemente no haya acabado, y yo soy un creyente acérrimo de las segundas oportunidades. Hoy tropezamos, nos golpeamos la cabeza y entorpecimos nuestro camino, pero que esa ventana que se abre para optar a los Cuartos de Final sea el detonante para demostrar que no hicimos cambiar de opinión a la mitad del país que no creía, por gusto. Se puede lograr afrontando lo complicado, porque si no lo hacemos, la fortuna que nos está ayudando en este certamen, le puede llegar a otro, y ahí sí, estaremos inmersos en vivir de los malos recuerdos.

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1 comentario

  1. Juan Cárpena Ocaranza junio 25, 2019

    Sr.Gareca…!!! TENER VERGUENZA…es también parte del fútbol,porque de lo contrario,no existiria un sentimiento de amor.hacia lo nacional.Algo que evidentemente Ud.no lo tiene.Si fox sport y otra cadena apoyan sus dichos estan en la misma postura,lo cual me tiene sin cuidado.Lamentablemente esa prensa PANQUEQUE,recien se da cuenta de una realidad que de ninguna manera se puede.tapar…..Perú perdio el rumbo que habia ganado,más por merito de jugadores,que por el accionar de un estratega que esta capacitado para.afrontar diversas circunstancias que se plantean en este hermozo deporte llamado FÜTBOL….y que ahora,particularmente….me da VERGUENZA.

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