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El renacer de la selección peruana (Por: Aarón Virhuez)

Copa América Selección Peruana

El renacer de la selección peruana (Por: Aarón Virhuez)

Toda acción genera una reacción. Previo a este duelo comenté en una columna que Ricardo Gareca no tenía margen de error. El plan funcionó

Toda acción genera una reacción. La goleada frente a Brasil nos hizo prender velitas para que los otros resultados se den y gracias a Dios se dieron. En ese entonces y luego de la derrota señalé que ese resultado debía marcar un punto de quiebre. Era el momento para que todos en el equipo se miren a las caras y digan, ¿Qué nos pasa? Pese a ese resultado que ya es del pasado, pudimos avanzar a la etapa de eliminación directa y el rival era Uruguay. Y es que la Copa América precisamente es eso. Recomponer errores en fase de grupos, subsanarlos y avanzar. El plan funcionó.

Previo a este duelo comenté en una columna que Ricardo Gareca no tenía margen de error. No pedía que jugásemos lindo, tampoco que tuviésemos el balón todo el tiempo, lo que quería era primero ver un cambio de actitud, una rebeldía. Se puede perder dando pelea, como también se puede ganar. También recuerdo haber señalado que el once que Gareca mandaría ante los “charrúas” si me convencía. Tener a los cuatro en la ofensiva, fue el que gran parte nos dio resultado. Carrillo, Flores, Cueva y Guerrero.

Desde el primer minuto ambas selecciones empezaron a medirse, se volvió un duelo táctico y trabado. Uruguay empezó a llegar, pero la virtud de Perú estuvo en no perder el orden defensivo.

FOTO: FPF

No salimos a jugar de igual a igual, esta vez se tomó precauciones y aplaudo ese sistema. Buscamos priorizar el cero en nuestro arco y de a pocos llegar. Cada vez que la “blanquirroja” se acercaba, los de Tabàrez aprovechaban los espacios y generaban daño. Tuvimos también ayuda de que esos goles sean correctamente invalidados.

Para la segunda mitad, el trámite no cambió ni la actitud de Perú tampoco. No era tan difícil. A veces es necesario ser directos y claro cuando las cosas no van por buen camino. El mismo Edison Flores lo dijo: “volvimos a ser nosotros”. Esa era la clave. La “bicolor” necesitaba hacer un mea culpa, levantar la cabeza y buscar resurgir.

Planteamiento adecuado

La alineación de Gareca terminó funcionando. La velocidad de Advíncula, los pases de Yotún y Tapia, el juego colectivo, la unión de todos para defender y recuperar balones. Definitivamente otra cosa. Eso es lo que se quiere ver. Si bien es cierto nos faltó profundidad y peso ofensivo, el fútbol enseña que si no puedes ganarlo, tampoco lo pierdas. En ese sentido, Gareca continuó con su planteamiento. Perú se hizo conservador y tuvo en Carlos Zambrano a su mejor arma en defensa. Salidas limpias, recuperación limpia. El “Káiser” se hizo un partido de diez puntos. Cavani y Suárez la tuvieron difícil ante el defensa, que ganó todas.

Ya cuando el duelo entraba al minuto 75, el estratega metió mano al plantel y empezó a poner en práctica lo trabajado. El comando técnico llevó a Uruguay a la tanda de penales. Allí, solo sobrevivía quien esté fuerte de la cabeza. Los mejores jugadores fallan y si no que lo diga Luis Suárez, quien fue el primero en su selección, no obstante, el portero peruano, ese que muchos lo putearon, al que muchos le dijeron “gracias, hasta aquí” nomás”, esta tarde se jugó su revancha y sus manos volvieron a consagrarse.

Fue un partido sufrido, emotivo y hasta dramático. Es más, me atrevo que el planteamiento de Perú es el característico que vemos en el fútbol uruguayo y el plan funcionó a la perfección.

En la etapa de eliminación directa no vale la jerarquía de equipos. Brasil, sufrió para pasar a las semifinales. Argentina que estaba casi muerta, avanzó. Colombia que fue la mejor en su grupo, también quedó eliminada. Esto demuestra que la Copa América en la segunda fase todo empieza de cero.

Nos cobramos la revancha

Lo bueno del fútbol es que siempre te da oportunidad de reivindicarte. Gallese lo demostró y dejó en claro que por un error no era el peor. El equipo volvió a asumir el liderazgo, volvió a sus orígenes, volvió a conectarse con el mundo. Estuvimos fuertes mentalmente, no obstante podemos dar más. Sí, porque todavía nos está faltando encontrar nuevamente la profundidad en los pases y la estabilidad en el juego.

Lo importante era levantarse ante la adversidad. Se habló mucho de la selección durante la semana. Que el grupo estaba dividido y otras cosas y quizá toda ese energía negativa, fortaleció más a Perú. Que el reflejo de lo conseguido ante Uruguay sea el inicio de un buen augurio. Como todo camino, será complicado reencontrarse, pero depende de uno salir adelante.

Previo a este encuentro, sostuve que lo que la “blanquirroja” necesitaba era inteligencia y sabiduría. Afortunadamente la tuvimos. En los penales no flaqueamos y todos lo que ejecutaron estuvieron con confianza.

FOTO: FPF

Lo que se viene

Nuevamente la selección logra escribir su nombre en Semifinales, lo cual permite que por lo menos se pueda luchar por la medalla de bronce. Por si fuera poco, habrá otra revancha. Esta vez, el rival será Chile, una selección distinta, con un temperamento alto para jugar, teniendo en cuenta que tienen a Arturo Vidal, Alexis Sánchez, pero tan igual que como ante Uruguay no es imposible sacarlos de carrera.

¿Qué necesitamos para ello? Para afrontar este partido, solo Perú necesita dos cosas: mantener el orden defensivo y seguir siendo solidarios. No me importa si apostamos por el estilo conservador, lo que primera es poder sostener el cero y buscar hacer daño.

También necesitamos que todo el plantel esté convencido de que si pueden seguir escribiendo la historia.  Jugar un clásico siempre es una motivación extra, y se necesita que todos estén unidos. ¿Podemos ganar? Por supuesto.

No digamos que estamos para campeones, hay que ir partido a partido, pero lo que si hay que felicitar y destacar es que Perú después de esa humillante derrota tuvo carácter, fortaleza y coraje. Tuvo una reacción ante una mala acción.

Los astros se vuelven a alinear a favor nuestro. Gareca volvió a entender, que no siempre puedes jugar de igual a igual, que a veces protegiendo tu arco en cero y buscar asociarte de a pocos también da resultados. Una pena por Uruguay, una gran selección, que nos la puso difícil, pero no supo anotar. Notable lo del equipo peruano. Eso era lo que quería ver. Para terminar esta columna, solo quiero pedir una cosa más: A Zambrano, dénmelo siempre.

 

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