LOADING

Type to search

Crimen y castigo (Por: Aaron Virhuez)

Alianza Lima

Crimen y castigo (Por: Aaron Virhuez)

Alianza volvió a perder. El crédito se le empieza a acabar a Mario Salas

 

Es octubre, mes de los milagros, pero no de lo imposible. Si alguien quiere un milagro, debe por lo menos haber hecho los méritos o dar señales paes que se le cumplan. Es por eso que ni los santos quieren ayudar a este “pobre”, “alicaído” y decepcionante Alianza Lima.

Otra vez perdió y en esta ocasión lo hizo ante la Universidad San Martín. Los hunchas empiezan a preguntarse si ¿es culpa de Salas o de los propios jugadores? Lo cierto es que hay responsabilidad compartida.

Al decir “responsabilidad compartida” incluye dirigencia, comando técnico y jugadores. Desde que el Fondo Blanquiazul y sobre todo el gerente deportivo Víctor Hugo Marulanda se empeñaron en devolverle la “tradición futbolística” al club olvidaron observar antecedentes y también los riesgos que estos traerían.

Muchos nombres y no hombres. Cantidad y no calidad, eso es lo que se ha hecho en Alianza y hoy gracias  ello el equipo está sumergido en lo más profundo.

La responsabilidad de Salas

Nadie duda de la capacidad de Mario Salas. De hecho, fue el técnico que con su idea rompió los paradigmas en Sporting Cristal. No solo hizo del cuadro celeste un equipo demoledor, sino también campeón, no obstante, dirigir Cristal no es lo mismo que Alianza Lima.

En Alianza Lima debes ser un técnico no solo que comprenda, sino también que sepa llegar al futbolista y lastimosamente Mario Salas no cumple el requisito.

En casi 20 partidos, solo ha ganado dos veces y no se ve una idea, por lo que no se puede dudar que hay algo en la interna que se ha quebrado.

A ello, le sumamos que dejó ir a Balboa y Rodríguez para traer a Rubio y quizá ellos dos rendirían mejor.

Los jugadores

Aquí quizá esté el mayor problema, y sea el segundo factor (despúes del Fondo Blanquiazul). Este grupo de jugadores ha destruido todo lo que distingue y caracteriza a Alianza Lima: no hay amor, ímpetu, ganas ni identificación. No sienten los colores y si no les gusta el técnico hacen de todo para que se vaya.

Hoy Alianza se ha convertido en un “reciclaje”, en un equipo donde parece que llegan en combo y que lo único que hacen es destruir el club.

¿Se olvidaron acaso de los últimos tres años de éxito que se tuvo? ¿Se olvidaron de lo que representa Alianza? Como dijo en su momento Bengoechea: “las personas pasan, el club queda”. Lo que sí es un hecho es que el mensaje de Salas tampoco se escucha.

El objetivo de Alianza debe ser salvar la categoría.

Tags:

You Might also Like

Leave a Comment

Your email address will not be published. Required fields are marked *